Las inacabables rampas de la Vall d’Uixó

Distancia 33,9 kmDesnivel positivo 1.264 m
Tiempo en movimiento 3:25IBP 118
Perfil de la ruta

Puedes descargar el track pulsando aquí.

Este sábado Juan Moya nos ha preparado una antológica ruta que ha discurrido por las estribaciones de la sierra Calderona, saliendo desde la Vall d’Uixó y pasando por Alfondeguilla. Pese a que la altimetría de la ruta era como para salir huyendo de miedo, al estar tan cerca de la costa pensé que no sería para tanto. Gran error.

Preparados para salir
Preparados para salir

El frío era horrendo, pero nada más salir del pueblo se nos pasaría bien rápido. Había una rampa que subía la montaña y habían tenido la delicadeza de empedrarla, porque si no eso era imposible de subir. Nada más empezar tomé la delantera para afrontar en solitario la enorme subida. En estas salidas en las que me estoy adaptando a la bici nueva, me siento un poco como si hubiera seguido el entrenamiento del Geni Tortuga. Dicho entrenamiento consistía en atarte un caparazón de veinte kilos a la espalda y ponerse a mover piedras, y cuando ya lo consigues, ponerte a la espalda un caparazón de cuarenta kilos. Así, cuando al fin te liberas de la concha te asombras con la agilidad de movimientos que tienes… Pues es lo que he hecho al llevar una bici que pesa casi cinco kilos menos.

Infinitas cuestas
Infinitas cuestas

En un instante ya tenía a Jorge detrás adelantándome, pero seguía sus trazadas a escasa distancia, pero todo se fastidió cuando la falta de más desarrollo me hizo poner el pie en tierra. ¡Aquello no era una rampa! ¡Aquello era una pared! Los dos juanes me adelantaron más o menos al paso de una burra artrítica pero les perdí de vista en un santiamén. Nadie por delante y los que venían por detrás aún se veían como hormigas subiendo por la montaña. Habrá que continuar…

En el pico de las antenas
En el pico de las antenas

Siguiendo el track llega un momento que te saca de la pista y te obliga a trepar una senda que cuesta subir a pie. Ni pensar ya en montar encima de la bicicleta. Afortunadamente en poco más de cinco minutos ya estás en las antenas, primera de las dos grances cimas del día. Tampoco había nadie allí. ¿Como es posible que ninguno de los tres hayan parado en las antenas? ¿Habrán continuado? En muy poco tiempo comienza a llegar el resto del grupo, y sí, ¡También los que supuestamente me habían adelantado! Resulta que el track tenía un pequeño desvío a un mirador que se me pasó por completo.

Tras algunas fotos y un pequeño tentempié tras el esfuerzo, empieza una vertiginosa bajada hasta Alfondeguilla, en la que podemos diferenciar tres partes:

  1. La primera fue la bajada desde las antenas hasta la pista forestal. Ahí sólo se atrevieron los más valientes o inconscientes. Los que tenemos un nivel técnico suspendido y para ir al examen de septiembre la bajamos andando entre risas y bromas. Porque cuando no soy el único que se queda atrás, todo se ve de otra manera.
  2. El segundo tramo fue una bajada pistera llena de curvas, acelerones y frenazos, incluso adelantamientos por la derecha. ¡Suerte que no hay guardias haciendo controles!
  3. Y el tercero es ya la bienvenida a Alfondeguilla. No es un tramo corto, pero el firme de cemento hace que se superen ampliamente los 40 km/h. Cuando llegamos nos dimos cuenta que Miguel llevaba la rueda de atrás pinchada y rajada. Menos mal que no pasó nada y además la pudimos arreglar.
A punto de afrontar la segunda parte
A punto de afrontar la segunda parte

Ya en el pueblo hicimos algo que es todo un exotismo en las últimas salidas con El Perro Verde. No sólo fuimos a un horno a comprar algo de almuerzo… ¡Sino que además fuimos a tomarnos un café al bar!

El primer pinchazo de Miguel con nosotros
El primer pinchazo de Miguel con nosotros

Tras las reparaciones y varios quemaditos emprendimos de nuevo la marcha, y de nuevo hacia arriba. Se me hace complicado pensar en quién va a transitar por esas pistas forestales que van de la nada a la nada, con unas rampas de espanto por las que una furgoneta derraparía si no le ponen ruedas claveteadas. Ya íbamos todos un poco bajo mínimos, teniendo en cuenta que ya no quedaba demasiado para alcanzar la segunda —y última— cima del día cuando de pronto el camino se acaba.

En serio, el camino que llevábamos subiendo, sin ver un desvío desde kilómetros atrás, se cortó en seco.

—Juan, ¿Qué hacemos aquí?
—Tendremos que subir a pie este pequeño obstáculo.

Ese obstáculo era como una pared pedregosa en la que había que o bien que llevar la bici al hombro o te tenía que ayudar a subir otra persona. El último en llegar fue Damián… ¡Y cómo venía! Con unos calambres en los cuádriceps que de vez en cuando tenía que desmontar de la bici y estirar las piernas como buenamente podía. Al ver aquello la cara que puso fue de angustia. Podíamos hacer dos cosas: volvernos a Alfondeguilla y de ahí a La Vall aprovechando que todo iba a ser cuesta abajo… O bien decir que aquí hemos venido a jugar y ver las sorpresas que nos deparará la ruta tras subir aquello.

Antes de salir:

Alberto

Este sábado tenemos rutaza con la garantía del Doctor Juanito:

http://elperroverdebtt.es/vall-duixo-7-feb-2015/

17:31

Después de la ruta:

Alberto

Habíamos dicho que esta ruta tenía la garantía de Juan Moya. ¡Alegraos! Si aún está en garantía, igual podremos devolverla.
😄

15:41

Así que tiramos hacia arriba, pero al llegar a la cima el camino no mejoró hasta pasar un rato caminando. Por fin el firme mejoró y se convirtió en una pequeña pista con algunos pequeños repechos. Repechos que se subían simplemente acelerando un poco diez metros antes, pero para aquel entonces la luz roja de la batería no paraba de parpadear. Aprovechando un pequeño atajo se fue todo el mundo a La Vall, pero el grupo de los más lanzaos quiso acabar la ruta. Ahí estábamos Jorge, los dos Juanes, Quique, Víctor, Paco y yo.

Al principio tuvimos que subir un par de cuestas más. ¿Cómo demonios era posible si durante toda la mañana habíamos subido el K2, el Everest y el Annapurna juntos? Pero tras esas cuestas ante nosotros se descubrió un camino cementado tan largo que puso al rojo los discos del freno hasta la entrada al pueblo. ¡Lo que se perdió la gente, para lo poco que quedaba!

¡Vivos!
¡Vivos!

Valoración de la ruta

Sin lugar a dudas, es la ruta más bestia a nivel físico que yo recuerde. A nivel técnico hay un par de tramos de ir con la bici de la mano (o incluso al hombro) pero afortunadamente no es de estas rutas engorrosas que a cada cien metros hay un obstáculo más grande que un piano en los que te toca bajarte.

Puntuación de la ruta:
Dos estrellas y media
PuntosPuntosPuntosPuntosPuntos
Dificultad física:
Cuatro pedales y medio
PuntosPuntosPuntosPuntosPuntos
Dificultad técnica:
Un pedrusco y medio
PuntosPuntosPuntosPuntosPuntos
Paisajes:
Tres carrascas y media
PuntosPuntosPuntosPuntosPuntos
Peligrosidad:
Medio hueso roto
PuntosPuntosPuntosPuntosPuntos

Las fotos del día

8 comentarios en «Las inacabables rampas de la Vall d’Uixó»

  1. Alguno aun tendrá pesadillas con ese rampon del 29% jjjjjjj……la próxima que hagamos esta ruta me llevo el piolet y las botas de senderismo jjjjjj … Buena ruta!!!!

  2. Dimito!!! Que la ruta de mijares os la monte ………………. jajaja. No, en serio…conmigo no hay ruta facil. Gran cronica. A partir de ahora las hare pisteras total……el experimento no gusto pero no habia forma de cruzar un valle al otro. Alberto….gracias por no poner los planetas……..

  3. Que buena pinta…. ha tenido esa salidita, AA lastima que no hubiera podido acompañaros, dura, dura, espero veros pronto que ya tengo mono de salir en bici…

  4. ¡Menuda rutita! Llegué con más rampas que el Tourmalet……..
    Menos mal que Luis me subió la bici a lomo por aquella pared, sino igual la despeño….jajajaja
    Buena crónica, Alberto.

  5. Para los que estamos menos en forma, a partir de ahora tendremos que mirar muy mucho la altimetría antes de salir……..
    ¡Esto es sólo el principio!

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