La Dieta Paleo

Por nuestro compañero Jesús Gázquez

Queridos compis:

Alguno de vosotros me dijo no hace mucho que le preparase una dieta para perder algunos kilos.

Como ya quedó dicho en la presentación de este apartado no soy dietista, así que solo puedo daros algunos consejos en función de mi experiencia y los pobres conocimientos que tengo sobre nutrición. ¿Os servirá eso para para acercaros a vuestro peso ideal? Dependerá de las ganas que tengáis de conseguirlo y la fuerza de voluntad para comer lo que toca y cuando toca.

Sí os diré que, a pesar de que la Dieta Paleo se está poniendo de moda actualmente, es el sistema de alimentación que yo he llevado durante prácticamente toda mi vida combinándolo con una ley fundamental para evitar el aburrimiento: la ley de la compensación, que consiste en comer lo que te apetece algún que otro día. Por ejemplo, una comida dominguera podría tener un buen aperitivo, dos platos de paella, pastelitos o tarta de postre y unas copitas. 😁

Como eso lo hago normalmente en comidas sociales o familiares la gente comenta:

«¡Desde luego no sé dónde lo metes, yo como mucho menos y estoy más gordo!»

Aquí es donde se aplica la ley de compensación que creo que no hace falta explicar. Si tu dieta habitual es la adecuada, si un día la rompes, o la destrozas, luego compensas y no pasa nada.

Bien, vamos a la Dieta Paleo:

A la mayoría de la gente nos cuesta digerir las legumbres (habichuelas, garbanzos, lentejas…) y el resultado de esa dificultad son los gases y la pesadez de estómago. Los gases son el resultado de una mala digestión. Por otra parte, cada vez es más frecuente la intolerancia a la lactosa y al gluten de los cereales. Pero, ¿por qué pasa esto?

La explicación que dan los defensores de la dieta paleo (de paleolítico) es que nuestro organismo, durante miles de años cuando éramos fundamentalmente cazadores, se alimentaba de verduras, frutas, carnes de todo tipo, pescado, huevos y semillas1. Por lo tanto, eso es lo que mejor digiere y asimila nuestro cuerpo. ¡Y además no engorda!

¿Dónde están la leche (en edad adulta), los cereales y las legumbres2?

Y sobre todo ¿Dónde están los alimentos procesados, con conservantes y azúcares añadidos? ¿Y los refrescos3? Agua, azúcar y saborizantes químicos, ¡puag! ¡venenos silenciosos! El gran negocio de las multinacionales.

¿Hay que desterrar lo anterior? No exactamente.

La dieta base diaria hay que componerla combinando los alimentos marcados con el 1. Los alimentos señalados con el 2 solo habría que tomarlos un par de veces por semana. Y los alimentos del número 3 deberían ser excepcionales. Prácticamente nunca. ¡Ojo los que tenéis niños! Los patés, salchichas de Frankfurt, mortadelas, donuts, bollería industrial, refresquitos con azúcares añadidos… Todo esto es del grupo 3.

Bueno, aquí os dejo tema para pensar y si es posible para que adaptéis un poco vuestra dieta con estas pautas. Procurad modificarla poco a poco y al final se convertirá en vuestro sistema de alimentación. Una buena forma de empezar sería cambiando los hábitos de cena. La cena tarde, copiosa o de alimentos mal escogidos o combinados es el mejor amigo de los michelines.

Os doy unos ejemplos de cenas ricas en proteínas, sin azúcares sin hidratos de carbono (o muy escaso en el caso de tostadas o sándwiches), y de fácil digestión.

Hora de cenar, a partir de las 20:00, lo antes posible dependiendo del horario de trabajo. Cuanto más tarde menos hay que cenar. Para no llegar hambriento es conveniente tomarse una pieza de fruta entre las 6 y las 7 de la tarde.

  • Un huevo revuelto con 3 claras y taquitos de jamón, (ambas cosas las vende Mercadona).
    Esto es proteína pura. Lo podéis acompañar con verdura al vapor o a la plancha. Y para los que tengan mucho hambre, con una tostada de pan, tomate triturado y un poquito de aceite de oliva. La tostada como la palma de la mano como máximo.
  • Una hamburguesa o dos con espárragos a la plancha o con ensalada.
    Se puede sustituir por un filete de carne a la plancha. (100/150 gramos)
  • Un filete de salmón, bacalao o merluza al vapor o a la plancha (el pescado siempre congelado para evitar el anisakis) acompañado con verdura al vapor.
  • Un sándwich de jamón serrano y queso (curado a ser posible) con aguacate (yo lo trituro con un tenedor en un plato, añado unas gotitas de limón y aceite de oliva y lo extiendo sobre el pan. Si hay mucho apetito acompañar con un tomate (a ser posible pelado) abierto con un poquito de sal.

Estas suelen ser mis cenas combinando pescados y carnes. Fiambres (menos jamón serrano), lo menos posible. La primera cena la suelo hacer dos noches como mínimo.

En la siguiente imagen podéis ver dos utensilios muy prácticos para hacer las verduras y el pescado al vapor. En dos o tres minutos está hecho el pescado o las verduras. El wok es para cocinar al fuego y el recipiente de silicona para el microondas.

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También os dejo unos enlaces interesantes en el que se explica este estilo de alimentación y donde se dan consejos, recetas y menús. Incluso como adaptar la dieta para las necesidades de los deportistas: Estilo Paleo y Dieta Paleo